En la Eterna Espiral de Regreso

Queridos hermanos lectores:

En un abrir y cerrar de ojos, pasaron los días y los meses. No se detuvo el camino entre el cielo y la tierra, simplemente se acrecentó la actividad interna y cósmica dentro del mundo material.

Este proceso generó un constante movimiento de la gran espiral cósmica. Permitiéndonos participar de una realidad trascendente e inmanente. Los eternos peregrinos se congregaron a vivir el llamado, estableciendo en las respuestas las oportunas corrientes que sirvieron y sirven al propósito que marca el camino de regreso.
Los fríos días de invierno no desalentaron los impulsos internos, más aún permitieron contemplar los cielos radiantes de luz y la proximidad que generaban los encuentros. El gran compromiso nos fue colocando a cada uno dentro del estadio que correspondía para asimilar las nuevas semillas de luz.
Ayer fueron los discípulos del Cristo histórico “pescadores” hoy son “sembradores” de semillas de vida, de verdad, de amor e inmensidad. En las alforjas que cada uno hoy contiene, están todas ellas, son las virtudes y los valores que represan al hombre nuevo, al sentir del alma y al contacto del cuerpo que va transformándose en un INSTRUMENTO.

La unidad se va percibiendo y el camino se va mostrando, el cielo y la tierra son una como la materia y la esencia, cuando contemplamos la maravillosa obra creada para dar vida a la regeneración y al nacimiento de una tierra sin mal.
En cada ser existe el compromiso de responder al sentir de lo interno que murmura bajo y constante en la inquieta existencia que depara la vida de la tierra.  Los cielos ya reflejan una luz distinta y el hombre que siente, que intuye, que percibe descubre el mensaje y las señales de los tiempos de regreso.

Somos cada día más los seres que buscamos saber y reconocer lo divino dentro del mundo que habitamos, somos servidores de la luz, y ello nos coloca ante la inmensidad que representa la esfera de CRISTAL.
En el gran entramado que va creando la red divina, se observan los puntos focales que irradian la luz de una nueva consciencia, de un sentir y hacer reflejado por el amor y la verdad.

Sé que existen grandes tensiones dentro y fuera de la tierra y de uno mismo. Son parte de un mismo salto cuántico, no existe cambio sin tensión ni ascensión sin el oportuno movimiento de tracción.

Cuando comenzamos a comprender que cada ciclo depara el correspondiente nivel de tensión y atracción dejamos fluir para adecuarnos y adaptarnos al movimiento que genera la inclusión.

Son tiempos desconocidos por el hombre de superficie, no así para el alma que siente la alegría al enfocarse en la luz de lo sagrado que aguarda al cuerpo percibiendo la unidad que determina el alma consciente.
Todo es movimiento, nada detiene la marcha que determina el camino de re-encuentro, aún el CRISTO CÓSMICO sigue el movimiento de atracción, cada vez está más próximo al registro que determina el instrumento, “el hombre consciente”, estamos uniendo los hilos invisibles en la constante quietud que genera el alma cuando sentimos que somos parte de un legado que está pronto a ser otorgado.

En otra oportunidad ya les comenté que este tiempo es inédito, hemos afirmado nuestra identidad humana y hemos logrado despertar el sentir del alma, bajo el compromiso de ser auto-convocados. El auto conocimiento nos permitió comprender la unidad que genera materia-esencia-mónada. Y el objetivo que determina la fusión y el propósito en el camino mayor.

No caben dudas, ya somos y desde siempre hemos sido luz, hoy solo nos recuerdan nuestros hermanos mayores que debemos sostenernos en esa luz divina, enfocarnos, atrayendo el caudal que representa el impulso de vitalización y regeneración celular. Dentro de los ciclos que conforman la transición y la ascensión.

Todo está acorde a la ley de retorno, simplemente ESTAR y SER UNO MISMO, otorga el sentido y la dirección para percibir el movimiento de integración.
Desde el año 2012 vivimos y asumimos anidar lo divino para conformar el cuerpo místico CRÍSTICO. Para revelar el conocimiento que almacena la memoria de nuestro hemisferio derecho.

Somos partícipes de una transición y de un re-encuentro, basado en la purificación de la naturaleza que sirve de instrumento y la fusión del alma que revela lo sagrado que le pertenece a dicho instrumento desde el origen al fin.

Los vientos recorren valles, ríos y montañas, creando y generando las transformaciones adecuadas a los tiempos que oportunamente responden al llamado. Los vientos son las creencias que determinan el accionar del día a día. Ubicándonos ante el portal que debemos atravesar para llegar a la unidad.

Somos y seguiremos siendo humanos, con la diferencia de haber integrado los atributos que posee el hombre consciente de lo divino en el camino entre la tierra y el cielo conjugado.

La ardua actividad que ha requerido la humanidad para llegar a este TIEMPO DE RE-ENCUENTRO ha dado frutos sujetos a la entrega, y a la aceptación de revelar el contenido interior.

El esfuerzo y la constante observación de uno mismo determinó la posibilidad de transformación y hoy el camino del cielo enmarca un lenguaje de esperanza, de amor y de vida.
Si bien la tierra entre lo interno y la superficie vive la tensión y el sufrimiento causado por su elección,  esta habrá de conducir al hombre a un nuevo nivel de percepción y responsabilidad. La expansión de consciencia otorga el conocimiento necesario  para conformar al SER DIVINO que se despoja de los viejos ropajes y viste el sagrado manto de la libertad.

Es cierto que existen  y existirán aún esfuerzos por realizar, por alcanzar las metas que determina la luz mayor. Lo que constantemente transmiten nuestros hermanos mayores es continuar enfocados en la luz, no perder la visión y la unidireccionalidad que determina el camino de regreso.12622142_10208678503066120_3200683783849418267_o

A pesar de las dificultades que existan y los sobresaltos que contenga la existencia debemos tener fe, constancia y confianza. Ellos mismos nos dijeron en una oportunidad “AUN ANTE LA ADVERSIDAD NO TEMAIS, CONFIAD” recuerden no ESTAMOS SOLOS, seguimos creando una hermandad en LA TIERRA, una HERMANDAD DE ALMAS Y NATURALEZAS que sienten, que buscan y que encuentran la afinidad en un camino que revela la GRANDEZA DEL PODER DIVINO.

Queridos hermanos lectores seguimos construyendo nuestra casa, seguimos edificando cada templo con el respeto, con la alegría de sabernos hermanos, con la luz del día y el reflejo de las estrellas y las naves por las noches entre el valle, los ríos y los cerros creando las notas que llevan los vientos hacia el altar que aguarda nuestro REGRESO.

Con amor y gratitud

Betty

8 comentarios en “En la Eterna Espiral de Regreso

  1. GraCIAS QUERIDA bETTY YA ESTABAMOS SEDIENTOS ,NOSTAGICOS PERO NO TRISTE ESTOS SON PARA NOSOTROS UN ALIMENTO, COMO LAS NOCHE DE eRKS C UANDO SENTIAMOS QUE CAIAN SOBRE NUESTROS HOMBROS COMO COPOS DE NIEVES EL LLAMADO MANA DEL CIELO ,GRACIAS NUEVAMENTE Y SALUDOS A TODOS. TITO Y FLIA

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  2. Gracias betty pir tanto amor …gracias por remarcarnos la fe y el confiar son palabras qud en mi fueron marcadas y gracias a ellas tuve fuerza y coraje . gracias por tanto amor incondicional !!!!!

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