Revelando Registros Eternos

Queridos hermanos lectores:

Hoy la humanidad está en condición de participar de su propia redención. El camino que marca el origen y el fin genera la posibilidad de transformarse en un  verdadero instrumento, consciente y comprometido desde su accionar consigo y por ende con los demás.
El tiempo cronológico y oportuno lo  ha colocado al hombre  ante el gran desafío que implica saltar a lo desconocido asumiendo su verdadera identidad auto-revelada a través de este camino hacia la verdad.

Todos los seres estamos buscando descubrir y a su vez descubrirnos, existen demasiados interrogantes dentro del mundo que habitamos y muchos más dentro del hombre mismo cuando éste emprende el camino al hogar.

Se reconoce a sí mismo como un eterno viajero de tiempos compartidos entre amigos, hermanos, familia. Todos ellos sentidos en su interior, reconocidos ante la aventura que determina la vida.

Somos idénticos desde la conformación genética, distintos, únicos desde la individualidad y personalidad que conformamos, somos humanos, habitando un  mundo que nos enseña a re-encontrarnos en los distintos atajos y en la oportunas señales que marcan los ciclos de un constante y maravilloso esquema evolutivo.
Cada uno de nosotros pertenece a este mundo que llamamos tierra, pero también a ese mundo que llamamos universo. Estamos de paso, adquiriendo experiencias, acumulando sensaciones, despertando innumerables situaciones ligadas a la evolución de la misma.

Al crear Dios este mundo utilizó el pensamiento, la palabra y la energía correcta, para dar forma al permanente mecanismo que suscita detrás del velo, la eterna búsqueda de conocimiento.
La energía sigue al pensamiento y el verbo se hace carne para traer la revelación del inconmensurable destino que aguarda al hombre en su despertar.

Este lenguaje posee una clave que cada ser debe aprender a decodificar, es como las notas ubicadas dentro del gran pentagrama y la clave de sol es el Cristo; re-alineando a cada una de ellas dentro del espacio correcto, para así determinar la melodía exacta que genera dentro del tiempo /espacio un retornar.

Existen distintos lenguajes en este mundo, todos ellos son parte de una misma raíz, de un mismo creador, en cada una de estas lenguas se ha de comunicar la creación y el camino de la evolución. Es cierto que dependiendo del comunicador existirá un enfoque sutil o más material. Ambos forman parte del objetivo de transmitir de dar a conocer el mensaje y en cada uno de los seres esta semilla habrá de germinar trayendo luz, comprensión y conocimiento, el discernimiento aportará al hombre la posibilidad de elección y el camino se habrá de revelar cuando éste comience a caminar.

El verbo o sonido transmite una corriente eléctrica que genera la frecuencia necesaria para establecer el acorde y la resonancia adecuada a cada ser, y oportuna para crear la empatía o el rechazo a través de dicho sonido.
Las melodías se crean de la misma manera, generan efectos idénticos, y el camino que se transita reúne aquellos que son afines a dicha vibración.
Existe un conocimiento vertido por los Grandes Seres, sobre el nuevo lenguaje que habrá de adquirir el hombre cuando inicie su camino mayor.

Este lenguaje se denomina de Luz, existe desde siempre, solo que fue confundido deliberadamente por el concejo de luz para que el hombre logre a través de su accionar el correcto nivel de integridad, consigo, con los demás creándose como una hermandad. Asumiendo la oportunidad de conocerse a sí mismo, de aceptarse y de allí en más compartir con su propia especie el camino hacia la verdad suprema.

El esfuerzo es constante en el tránsito entre una existencia y otra, la experiencia aporta el desafío de lo adquirido y revela el nuevo espacio entre su interior y su mundo donde adquiere el correcto nivel de relación.
Recién cuando el hombre sea capaz de anidar la Luz del Cristo en su interior podrá usar este lenguaje y co-participar con los mundos superiores.

Este lenguaje está siendo desarrollado a través del Séptimo rayo, el mismo actúa desde el orden y ceremonial como a su vez a través de la gran alquimia adquirida por la re-estructuración de sus propios cuerpos emocionales y mentales.

A su vez el séptimo  rayo posee códigos que posibilitan el uso correcto de las formas pensamiento, permitiendo al ser humano interpretar las distintas ciencias, como la geometría y simbología sagrada. Esto se da a través de imágenes o simplemente por las múltiples señales de luz que genera el orden divino.

El universo habla, el cielo transmite a través de las grandes redes el complejo entramado que genera el camino de regreso.  Hoy el hombre ve azorado el movimiento de nuestro mundo y sistema, unido a otros que avanzan hacia el camino del re-encuentro, trayendo conocimiento.

El hombre posee un registro idéntico, es un micro-cosmos conectado consciente o inconsciente, con lo macro-cósmico. La luz existe desde el origen y el posee esa luz dentro de sí.

Cuando emprendimos la marcha hacia el mundo interno fuimos adquiriendo un nuevo lenguaje, el tiempo transcurrido reveló cada una de estas señales a través de la transferencia de imágenes, “símbolos de luz” el conocimiento de este lenguaje proviene de una fuente central relacionada directamente con el sistema espejo,  vierten a través de  los centros de actividad planetario las informaciones necesarias para estimular las reacciones nerviosas cerebrales; opera como una comunicación al instante con la mente infinita.

Las naves a su vez  impulsaron la luz de nuestro espacio inter-cerebral derecho, otorgando la posibilidad de activar los registros adormecidos en el camino de la experiencia solo humana.

Al crear este vínculo de luz interna, externa y cósmica, se delineó el programa que habría de conducirnos de la ignorancia a la verdad.  Se comprende esto como lo desconocido y lo que habría de revelar el camino al encuentro del CRISTO.

La capacidad receptiva fue aumentando el nivel sensitivo permitiendo establecer no solo el contacto electro-magnético sino también el conocimiento que generó el despertar.  El camino emprendido durante todos estos años nos otorgó la gracia de aprender a descubrir cada nota, cada resonancia y frecuencia, estableciendo de esa manera una vibración que sostuvo entre cada espacio el verdadero sentido que nos convocaba a SER.

Las palabras dan forma a este legado sagrado y el sentir de lo humano se acrecienta cuando se vierte lo divino integrado, para simplemente ser quien somos desde el origen al fin. Hombre y mujeres dispuestos a vivir en la tierra y el cielo, seres capaces de interpretar la voz del silencio a través de la luz del infinito que rasga los velos revelando la unidad.

Si bien, el hombre, hoy tiene posibilidad de comprender y aceptar el sorprendente mundo que revela su interior, puede el mismo generar la verdadera transformación exterior.

El objetivo de la Gran Hermandad Blanca fue impulsarnos constantemente hacia el núcleo interno que da vida a materia y esencia, es el corazón. Este órgano posee el registro de la fusión, conoce el camino de la ascensión y emite la corriente de atracción necesaria para vivir la integración.

El sentir del hombre debe estar unido a la percepción que genera su corazón, por ello siempre se ha dicho; “cuando se integren las tres llamas el hombre será uno”, uno con él y uno con el creador, con DIOS.

Será por ello co-creador y podrá renacer auto transformando su propia unidad material.
Erks  ha entregado al hombre su legado, aquel que asumió hace tanto tiempo y que hoy tiene la posibilidad de concretar.

Entre los cerros fuimos despertando del largo sueño, junto al valle fuimos reconociendo las señales y a través de los ríos fuimos aquietando nuestros sentidos. La melodía eterna se escuchó entre los cerros, acompañada por el arrullo de los vientos crearon las notas y los acordes del llamado inaudible y consciente,  permitiendo re-encontrar el punto de equilibrio entre cielo y tierra, ante el júbilo de este nuevo despertar.

El idioma del universo  es el IRDIN a través de su fonética compuesta  por  sílabas y acordes vibratorios  aprendimos a integrar los sentidos del alma, y a percibir  las frecuencias que emitía  el cuerpo.
Irdin significa ir hacia la luz. Es ir adentrándonos cada vez  más en lo inconmensurable que determina la luz del origen, en este eterno fin que es evolución.

Al ser éste nuestro instrumento una unidad, se ha de reflejar la acción de manera conjunta. El alma despierta la intuición y la mente se abre a la receptividad. De esta manera el campo electro-magnético impulsa los registros de una nueva realidad. El hombre avanza hacia nuevos estados de consciencia y conocimiento permitiendo cambiar su lenguaje de vibraciones sonoras en lenguaje de luz. Este mecanismo se lo otorga el 7mo rayo, cuando él se instruye correctamente en la creación de su propia red de luz,  luego habrá de travesar el octavo rayo que representa el portal de los nuevos tiempos de unidad.

Existen palabras que no debemos olvidar ya que son parte de nuestro camino hacia la hermandad.

CONFIANZA, corresponde al cuerpo físico,  debemos confiar en nuestro instrumento, así como confía la hermandad en nuestra capacidad.

FE, está ligado al cuerpo emocional, debemos tener fe, la misma nutre al alma, y ésta lo conduce a la alegría y a la paz interior.

ENTREGA, pertenece al cuerpo mental,  es la más importante, es clave y esencial, quizás el mayor desafío. El problema que tiene el  hombre radica en el control, nuestro control sobre cada cosa o situación.

AUTENTICIDAD, corresponde al cuerpo espiritual, cada ser debe ser auténtico con su sentir y hacer. En su camino todo ser humano debe descubrir su propia identidad material y esencial y debe manifestarse coherente a dicho despertar.

RESPETO, se relaciona con el plano búdico, o sea el cuerpo de luz que se está gestando, que está latente dentro del hombre y que debe manifestarse.
Debemos respetar al otro, su decisión, su tiempo de camino y su elección.

COMPROMISO, pertenece al plano átmico, está relacionado con la construcción de los puentes de luz, de las redes que integran y fomentan la comunión y conexión, a través del encuentro de la verdad y el amor.

SERVICIO,  se relaciona con el plano monádico, debemos aprender a servir, como instrumentos a nuestro propio arquetipo cósmico, “Yo soy” y por consiguiente servir a nuestros hermanos de la tierra.

En el plano logoico incidiendo sobre el octavo rayo  la palabra es COMUNIÓN, debemos mantener la común unidad entre el sentir y el ser expresando la voluntad de bien, y conduciéndonos de esta manera hacia la síntesis.

Por sobre todo la palabra que nos une más allá del tiempo y el espacio es el

AMOR. Y voy a redundar definiendo  una vez más lo  que esta palabra  significa: Ascender manifestando el orden y el ritmo dentro de uno y fuera de uno.

Este lenguaje es universal, desde cada ser debe existir este contenido para ser manifestado corporal y esencialmente.

Existen tres grandes problemas latentes en la humanidad, y ellos hoy son visibles en el accionar. Debemos aprender a despojarnos de las capas impuestas por la sociedad y adentrarnos a la verdadera identidad integrada, que otorga libertad.

Estos problemas son  APARIENCIA , PODER Y VÍNCULOS.

El primero está relacionado con el cuerpo mental. Es la apariencia. El hombre crea una imagen que no coincide con su verdadera identidad. No posee las bases o pilares de su propio templo construido a través de su naturaleza. Éste debe reflejarse en su día a día a través de las correctas relaciones y acciones en el constante camino de vida. Si el hombre no se ha creado a sí mismo a través de un correcto sentir y hacer, cuando la luz descienda no se podrá reconocer, no tendrá imagen, no sustentará su propia verdad.

La segunda palabra Poder, está relacionada con el cuerpo cardíaco, el deseo y la aspiración poseen impulsos que determinan acciones correctas o incorrectas. En una la materia busca satisfacción permanente, control, manipulación, y en la otra logra equilibrar y despertar el verdadero control para establecer desde el hacia la necesidad que otorga el saber, el poder dar.

El poder debe encontrase dentro del hombre es clave para alcanzar niveles de evolución y ascensión, pero éste está ligado al poder del amor y la divinidad expresada en el sentir y el hacer que lo habrán de conducir a la integridad.

La tercer palabra es vínculo, y es el mayor desafío porque está ligada al alma, nosotros antes de encarnar hemos hecho alianzas, compromisos, hemos creado vínculos de experiencias, y muchas veces el desafío es adecuarnos a los cambios y las corrientes que generan otros hermanos. Hoy vemos la dificultad que existe entre los seres humanos, hemos olvidado la correcta comunicación, damos por entendido y verdaderamente no hemos comprendido. Cada ser vive su propia transformación y por ello adaptarse, amoldarse o encontrar el justo equilibrio entre sus pares resulta complicado. El aprendizaje radica especialmente en aceptar el desafío de auto-generar nuestra verdadera transformación. Recuerden el cuerpo emocional está relacionado con las aguas, por ello sentimos el impulso en baja y alta, o sea dependiendo como nos enfoquemos será el resultado, cuando nos conectemos con el cielo estaremos percibiendo las frecuencias de una verdadera mudanza interna que se ha de reflejar en lo físico pero que a través de la adaptabilidad podremos lograr establecer una correcta relación interior y exterior. Pero si nos enfocamos en el nivel inferior nos ahogaremos con nuestras propias emociones no controladas correctamente.

Solo se podrá trascender esta dificultad por medio del AMOR, la ACEPTACIÓN  y la AUTENTICIDAD, la comprensión y la verdadera comunicación.
Pero por sobre toda, la aceptación y el amor crearan las correctas relaciones entre los seres humanos, en el camino de la trascendencia.

Auto-conociendo, desarrollando y purificando  estos tres aspectos  dentro del grado de evolución de los mismos, se libera la luz.
Aceptación y entrega es la ecuación perfecta para el cambio.
Aceptación de la vida, humana por sobre todo como experiencia dentro del camino, y entrega al inconmensurable poder del alma para la verdadera trascendencia cósmica.

Adjunto un mantra en IRDIN al final de la entrada, el cual es parte de mi nuevo disco Tiempo de Sembrar.

Con Amor y luz.

Betty Muhn

 

12 comentarios en “Revelando Registros Eternos

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