Bajo la Nota de Manifestación Divina, Segunda Parte

Queridos hermanos lectores:

Pretendo a través de cada informe colocado en mi blog, conducirlos hacia la unidad, basada esta en un conocimiento transmitido desde la Gran Hermandad Blanca, reflejado y asumida en la cotidianeidad. La misma es una experiencia de vida y de conexión interna y cósmica.

En cada párrafo encontrarán no solo información sino también un conector entre su mundo interior y el despertar mayor. Simplemente perciban, sientan, disciernan, comprendan que existen innumerables contenidos y que todos ellos alineados a un propósito que se denomina DESPERTAR, los acompañará a dicha expansión e integración.

Continuado la entrada anterior:

A su vez esta nota “RE”, está Relacionada con la LUNA, desde la antigüedad se sabe que las fases de la luna influyen sobre nuestro planeta, en las mareas, el clima, el crecimiento de las plantas. Y también inciden  sobre la naturaleza humana.

Hoy podemos comprobar cómo las fases de la luna han incrementado su luz. Haciendo notar en  muchas circunstancias un rápido crecimiento entre cada uno de sus ciclos, constando los mismos de siete días,  provocando a su vez una mayor intensidad de reflejo.

La luna, emite el reflejo de la luz del sol, el porcentaje de luz en las fases creciente y menguante es de 7% y en la luna llena de 8%. La luna llena  en cada etapa provoca un mayor estímulo eléctrico tensionando  materia y esencia hacia un mayor nivel de adaptación.  La misma simboliza el camino iniciático, hoy se la considera el espejo que emite la luz de la integración, de los denominados “cuerpos inferiores” tras el proceso de purificación y transformación, para así configurar el cuerpo de luz.

Cada una de las fases posee un registro conforme al tiempo espacio que rige el camino interno, externo. Si bien sabemos que la luna es un satélite de nuestro mundo, conforma y aporta un sentido indiscutible para la vida y su constante movimiento de transformación.

Los ciclos o fases lunares, permiten desenvolver cada etapa para la asimilación de una frecuencia dentro del nivel de vibración, acorde a la emisión generada desde el plano mayor.

La LUNA LLENA es el espejo de la noche y el SOL el espejo del día…

La incidencia que genera sobre la naturaleza planetaria y humana conduce inevitablemente a verdaderos cambios que cíclicamente permiten transformarnos.

Es importante comprender el movimiento que HOY generan ambas fuentes: SOLAR y LUNAR.

El Sol otorga vida,  atracción y magnetismo. La luna provoca electricidad y mayor movimiento de las corrientes internas y externa, permitiendo incrementar la sensibilidad, aumentada ésta por un mayor nivel de vibración,  conduciendo inexorablemente a la electrificación de células y partículas que conforman nuestro cuerpo material.

Ambos espejos o fuentes de energía micro y macro cósmica  conforman  día a día  un campo electro-magnético de intensa  repercusión planetaria. Mayor tensión, mayor atracción. (4ta ley cósmica) Conduciendo de esta manera a nuestro mundo hacia el salto dimensional.

En el tiempo actual el conocimiento que aporta la contemplación y la conexión,  proporcionan al hombre una verdadera comunión entre planos, reinos, planetas y estrellas, descubriendo el camino del cielo.

Es importante comprender que la luz permanentemente se proyecta dentro del mundo que habitamos, tanto de noche como de día, el propósito es entender el mecanismo de interconexión que conduce al hombre a la fusión. Al contacto y a ser consciente de lo que significa transformarse en una antena catalizadora  de luz.

Los seres y los reinos comparten este proceso de afinidad y receptividad permitiendo incorporar registros LUZ…. Repito: el campo lunar ha de incidir sobre las aguas, o sea desde el plano humano, sobre las emociones y la mente, estableciendo de esta manera un mayor estímulo tanto a nivel de sensibilidad  como  a nivel de electricidad… y desde el plano solar incidirán sobre la luz interior o chispa divina  y sus correspondientes conexiones. “Luz de la mente, luz del corazón y luz del alma”.

El nuevo Orden cósmico que rige este ciclo,  está sujeto al tiempo/espacio  provocando mayores alteraciones  dentro del planeta y por sobre todo dentro del sistema SOLAR. De esta manera podemos observar el impulso SOLAR Y LUNAR, CONJUNTAMENTE CON LA ENERGÍA IGNEA procedente del nivel interno planetario.

Debido a esto se han de producir alineamientos entre los planetas que forman nuestra órbita planetaria y constelaciones que oportunamente conducirán a nuestro mundo hacia la dirección predeterminada dentro del ciclo de transición.

Nosotros también estamos alineándonos a dicha dirección, si acompañamos  el orden interno y cósmico podemos  comprobar el proceso que vincula materia y esencia dentro del despertar.

Todo es armonía, ritmo y orden dentro del accionar divino, nada impide que los aspectos que conforman el origen y fin de un propósito sean interrumpidos por la falta de consciencia humana.

Es más, el hombre irá desarrollando y acompañando esta etapa bajo los cánones impuestos por ley de periodicidad. “esta ley otorga continuidad de  manifestación, dentro del tiempo/espacio que requiere el propósito de Dios. La misma guarda  el programa de ascensión y trascendencia humana planetaria.

Cielo y Tierra ya contienen los nuevos niveles de conexión, el hombre como elemento  conector debe aprender a responder al nuevo diagrama cósmico.

Ahora debemos adentrarnos en la fusión entre RE y SOL, desde otro ángulo Re representa la MADRE unida al PADRE nos permite revelar y a su vez avanzar por  el camino mayor…

Hoy el hombre debe SOLTARSE,  para vivir  lo nuevo, esto se logra con la aceptación y la entrega. Deseo profundizar este aspecto para que puedan comprender de forma simple lo que representa:

En primer lugar debemos ACEPTAR que hemos elegido LA VIDA o la experiencia de una vida humana como ALMAS…antes de encarnar, elegimos como y de qué manera viviríamos nuestro camino de evolución material esencial….para llegar al Despertar.

Hemos encarnado asumiendo materia humana, un cuerpo físico, emocional, mental, espiritual, búdico, monádico. Pero simplemente reconocemos lo tangible lo existente, lo que nos permite sentir, ser…

La experiencia que vamos adquiriendo y las etapas que vamos cumpliendo están delineadas en nuestro proyecto de vida humana, por ello existen las oportunidades, el TIEMPO OPORTUNO, entre una escala y otra para percibir el acorde sagrado, conduciéndonos de esa manera hacia el nivel de identificación esencial o divina…

Así comienza el desafío entre lo conocido y lo por conocer, pero el alma sabe y ella a de conducir a nuestra naturaleza hacia dicho fin…

Aceptar la vida es aceptar el propósito de Dios y, entregarnos, es asumir el desafío mayor…ya que en ello estará implícito, la tensión entre lo material  y lo esencial que nos ha de conducir a lo trascendental…

El camino de la evolución y el camino de la transformación son complementarios, ambos unen en cada  ciclo de vida lo adquirido permitiendo de esta manera, Reconocer la realidad interna, externa y cósmica manifestada desde el origen.

Al avanzar constantemente aprendemos a sortear las dificultades propias que marca la Transición, y al  volvernos más conscientes  atraemos las corrientes afines a la unificación entre los planos micro y macro-cósmicos,

Tornándonos en seres co-creadores dentro de la realidad existencial,

Hoy ya nos sentimos parte e integrados al propósito de dicha manifestación; por ello comprendemos como y de qué manera vivimos esta TRANSICIÓN PLANETARIA.

 A medida que fuimos ascendiendo a cada uno de los planos, creábamos el arco de interconexión entre la fuente interior “identidad humana” y la fuente mayor “identidad divina”  el SOL, esto   fue aportándonos expansión de consciencia y conocimiento. Identificándonos cada vez más con nuestro origen y nuestro Retorno.

El tiempo como ya les informé; Representa,  la cuarta dimensión; si bien podemos medirlo, no podemos detenerlo, el mismo permite la asimilación y la evolución de las corrientes que sirven al propósito de la transición.

Debemos por ello saber más de esta dimensión, ya que la misma es el vínculo de mayor comunión entre una etapa “de vida y un propósito de evolución”.

Esta dimensión crea  el ritmo, el orden y  la frecuencia necesaria para el ascenso y descenso energético, dentro de cada ciclo predeterminado para la evolución material; humana/ planetaria.

Así en cada movimiento la materia asimila lo afín y  se adapta  al registro de un nuevo estímulo superior. La experiencia que desenvuelve en cada  tiempo  de manifestación le permite alcanzar  madurez interna o consciencia, externa o vivencia  y cósmica o integración.

Por esta razón es indispensable tener tiempo para reconocer, para crecer, ya que sin él no podríamos valorar el camino vivido y los objetivos dispuestos en cada etapa de nuestra existencia.

Hoy  en día debemos tener tiempo para SENTIRNOS, para RECREARNOS, desde lo humano y lo divino que conformamos. El tiempo  nos permite cumplir con cada etapa prevista dentro del camino kármico y dharmico.

Podemos además relacionar al tiempo “4Ta  dimensión” con el cuarto rayo, armonía a través del conflicto. Observándolo  de esta manera con  el nivel de tensión que se  genera entre materia y esencia  al incorporar y experimentar el proceso de trascendencia, o traspaso de plano.

De esta manera el tiempo enlaza ambos niveles de aprendizaje permitiendo el desarrollo de materia/ experiencia.

En  pocas palabras podemos definir al tiempo con TIEMPO DE  CREACIÓN, TIEMPO DE  EVOLUCIÓN  y HOY, TIEMPO DE RETORNO.

El contenido más importante que posee este ciclo es el siguiente:

 NUESTRA NATURALEZA HUMANA (3era dimensión) dispone HOY de un TIEMPO OPORTUNO (4ta dimensión) para CREAR EL ESPACIO INTERNO Y ASÍ GERMINAR LAS SEMILLAS DE LUZ QUE IRRADIA EL CRISTO COSMICO (5ta dimensión).
Este aspecto está permitiéndonos comprender como crear un espacio dentro de nosotros  para recibir las AGUAS DE ACUARIO. AGUAS DE LUZ, DE TRANSFORMACION Y TRANSFIGURACIÓN.

Existe el tiempo del Padre, AERON está relacionado con el RETORNO. Inicio y fin de un proceso de evolución marcado por la LEY DE DIOS.

Dentro de la creación existen  ciclos establecidos que han de cumplir inexorablemente sus tiempos acordes y concernientes al propósito dispuesto para  el desarrollo de lo humano y lo divino.

La obra de Dios otorga lo tangible y lo intangible, el desafío consiste en aceptar ambas realidades para así reconocer el propósito que marca el camino de la integración.

Hoy podemos considerarlo como un tiempo de gracia, de verdadera transformación, se nos otorga la posibilidad de vivir un salto dimensional. Si me permiten explayarme desde la óptica que hoy alcanzo a comprender, podría decirles que es un tiempo  ÚNICO, si bien, desde el inicio y el fin de cada raza, existieron momentos de inmenso aporte energético; éste es ÚNICO.

Todo a de mudar DIOS otorgará  nueva vida, nueva OPORTUNIDAD a la humanidad, y el salto nos permitiera reintegrar por misericordia divina aquello que nos une a  nuestra verdadera identidad.

A su vez,  se  percibe el nacimiento que está confiriendo  Dios a un nuevo sistema, ya no aquel conocido en el cual iniciamos nuestra experiencia evolutiva, sino otro, que contiene la referencia de un propósito sagrado, y en el cual estamos siendo insertados.

No solo ha de cambiar el mundo que habitamos, sino el sistema que conforma nuestra coexistencia planetaria. El diagrama sagrado ha de conformar en este tiempo LA FLOR DE LA VIDA, ascendiendo en luz, amor y alegría al encuentro del HIJO DE DIOS.

El tiempo del Hijo es el KAYROS  también llamado tiempo OPORTUNO. Es este el tiempo REAL, el que nos está proporcionando la vida DIVINA, la gran posibilidad de ser y comprender el verdadero camino de trascendencia.

Es el Cristo Cósmico que está Irradiando  hacia la Tierra, su LUZ Y SU AMOR, es  la humanidad  que siente la atracción.  EL es el gran imán cósmico, que atrae a todos aquellos seres que contienen dentro de sí la referencia vibratoria de su esencia, la luz y el amor de su integración.

El a su vez representa al AVATAR DE SÍNTESIS.

Se entiende como tiempo real el AQUÍ Y AHORA lo que debemos vivir día a día, para así re descubrir nuestra verdadera identidad, nuestro sentir y hacer, para seguir el camino de la inmensidad.

Es la gran oportunidad que se le está brindando a la raza humana, la oportunidad de reconstruir su propia naturaleza material, recuperando su origen divino y aceptando el fin de un propósito marcado por alianza eterna.

Continuará…

Con amor Betty

5 comentarios en “Bajo la Nota de Manifestación Divina, Segunda Parte

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s